Ángel García Lafournière

Psicólogo especializado en ansiedad

"Trabajo por el bien-estar físico y emocional de las personas"

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Te cuesta controlar o expresar tus emociones
Ya no sabes cómo aplicar la solución a tu problema
Te planteas recibir ayuda profesional o tienes tus dudas

Yo puedo ayudarte

Mi trayectoria profesional

Siempre me ha fascinado la conducta humana y con el tiempo decidí convertir esta pasión en mi profesión.

En mi trayectoria profesional he tenido ocasión de trabajar en diferentes proyectos tanto públicos como privados y estoy muy agradecido por toda la experiencia.

Con la decisión de poner en marcha mi proyecto que abarcase el cuidado de la mente y el cuerpo, surgió UMECU (Unión Mente y Cuerpo) y este concepto inicial de esa inquietud evolucionó hasta convertirse en Clínica Lafournière, un centro especializado en las áreas de psicología y mindfulness.

Ángel García Lafournière - psicólogo especializado en ansiedad - mirando a la izquierda

Me tomo en serio lo que hago y me preocupo por formarme con los mejores

Formación académica

Psicólogo y Minduflness

  • Licenciado en psicología por la universidad de Valencia.
  • Máster en terapia de conducta por la UNED.
  • Mindfulness: curso de formación avanzada para terapeutas
  • Además estoy preparando el P.I.R (psicólogo interno residente) para formarme en hospitales e hiperespecializarme en lo que más me gusta. La psicología clínica.

Pilates

  • Diploma de 300 horas "Instructor de Pilates" por Apta Vital Sport
  • Miembro de la Asociación Nacional de Entrenadores de Pilates "ANEP"
  • Certificación internacional de "Reformer en Mat" por Rael Isacowitz
  • Certificación internacional de "Pilates y patologías: La espina cervical" por Samantha Wood

Además nunca dejo formarme.

Asisto a mis ponencias y cursos de interés: psicología, mindfulness y pilates

Entiendo muy bien lo que son los dolores crónicos, el sufrimiento, la frustración, la desesperación y créeme cuando te digo que valoro cada día en el que me siento libre y bien

Mi cuidado físico

Mi historia con el pilates se debe a mi espalda. Por desgracia tengo un problema de espalda que me diagnosticaron a finales de mi adolescencia sin tener la oportunidad de poder hacer nada. Después de rehabilitación, fisioterapeutas, natación, gimnasios... un día, ya cansado, por azar conocí Pilates. Me fue genial, tanto que decidí hacerme instructor de pilates.

Las soluciones existen, no desistas.

Grupo de Pilates
Grupo de Pilates

¿Y Por qué pilates?

Motivos personales de salud me permitieron descubrir los beneficios del pilates, convirtiéndose desde entonces en una de las herramientas indispensables de mi cuidado personal.

La buena práctica de Pilates me ha permitido deshacerme de todas mis dolencias físicas. Fue por esta razón que decidí formarme como instructor de Pilates y avanzar profesionalmente en esta dirección.

Ahora es mi complemente perfecto en actividades físicas en grupo. Nos permite disfrutar y compartir esta gratificante experiencia juntos.

Partiendo del concepto mente y cuerpo, sentirme bien físicamente me ayuda a sentirme bien emocionalmente. Son los dos pilares fundamentales de mi bien estar físico y emocional.

Mi trabajo es y seguirá siendo mi pasión. Nunca me cansaré de mejorar como profesional, de aprender, compartir y ayudar a otros.

Mis mayores logros

  1. Fundar mi propia clínica con su plataforma on-line
  2. Creación, desarrollo y validación de mi curso de Mindfulness
  3. Trabajar con éxito en inglés y francés
  4. Haber sido alumno de referentes internacionales de Psicología, Mindfulness y Pilates

Mis próximos objetivos

  1. Conseguir 2000+ suscriptores
  2. Crear un blog referente ofreciendo contenidos acerca de la ansiedad desde la Psicología, Mindfulness y Pilates.
  3. Seguir aportando contenidos a mi curso para que sea el mejor de internet
  4. Aprobar mi examen del P.I.R

Nunca te abandones, sigue luchando. Date siempre otra oportunidad porque te la mereces.

Mi historia personal

Versión corta

Mi primer contacto con Mindfulness fue durante mi prácticum de fin de carrera y me gustó mucho la experiencia. Así que me animé a realizar una formación personal y aunque a veces me costaba por cuestiones diversas nunca lo dejé de lado.

Nunca me dí por vencido por que es una actividad que puedes practicar en cualquier momento. ¡Es genial! Siempre me alegro de haber mantenido contacto con esta actividad porque me ayudó especialmente a vivir la vida con otros ojos.

Yo también atravesé una buena crisis. Tenía mis proyectos, mis expectativas y también mis frustraciones. Llegué a un momento en mi vida en que las cosas no iban como yo quería y la verdad es que me amargaba muchísimo. Andaba ofuscado intentado alcanzar mis objetivos pero no lo conseguía y cada vez me frustraba más y más.

Cuando me dí cuenta no hacía más que intoxicarme el momento presente. Esta actitud era muy dañina porque dejaba de valorar la importancia de lo que me rodeaba en ese momento. No hacía más que mirar hacia el futuro.

Un día por fin me me replanteé lo que estaba pasando y decidí poner en práctica todo lo que había aprendido. Mindfulness no es una cuestión de teoría sino de práctica.

Poniendo en práctica todo lo que aprendí  me permitió dejar de intoxicarme el momento presente. Gracias a la práctica de Mindfulness entendí lo preciado que era el momento presente en especial con mis seres queridos.

Con el tiempo me animé a formarme profesionalmente Mindfulness. Como terapeuta Mindfulness me ofrecía unas herramientas muy potentes para trabajar con mis pacientes que de otra manera era más difícil. El éxito era tan grande que hasta me animé a crear un pequeño curso abierto a todo el mundo.

Si te planteas empezar y no sabes muy bien cómo hacerlo no te preocupes. Mi consejo es que no te ofusques por querer hacerlo bien. Tómate esta actividad como una invitación y lleva a cabo la práctica con amabilidad hacia ti mismo o ti misma.

Versión extendida

Mi nombre es Ángel García Lafournière y quiero compartir contigo mi historia de cómo llegué hasta aquí. Ser una persona que dirige su propia clínica especializada en estrés y ansiedad con servicios de Psicología Mindfulness y Pilates. Tengo mucha ilusión  🙂

Hace años, cuando acabé la carrera empezó la típica tarea, la de buscar trabajo. Como casi todos los jóvenes de la generación perdida en plena crisis me dispuse a buscar trabajo de lo mío ¿Que iluso verdad? Pues si, yo no fui de esos afortunados con enchufe trifásico y con un trabajo esperándole cuando hubiera acabado la carrera.

No, yo no fui de esos. Yo más bien fui de los que buscó hasta darme cuenta de que nadie me quería. Yo no fui nadie especial y mi titulación tampoco. ¿Psicología? Bah, todo el mundo creyó que sabe lo suficiente como para no contratarme.

Así que decidí hacerle la competencia a todo el mundo. - ¿Nadie me quiere dar trabajo? - pensé. Pues salí a buscármelo yo. No busqué "trabajo", busqué pacientes con los que trabajar. Era una forma de supervivencia que me dió algo oxígeno.

Llegó el momento en el que me dí cuenta que no podía trabajar de lo mío para ganarme la vida y me ví muy pero que muy frustrado, triste y desesperanzado. Tantos años, ilusión, dedicación y esfuerzo para nada.

Esto me afectó mucho y empecé a cambiar a peor. Yo estaba mal y mi relación con mi novia, mi familia y mis amigos empeoró. Una lástima la verdad, llegué a una situación en la que solo caía. Nunca lo olvidaré.

Tenía ya una edad y no tenía trabajo, no tenía dinero y no sabía como mejorar mi situación. Intenté prácticamente todo lo que se me ocurrió, luché con todas mis fuerzas y mi situación apenas cambió.

Atravesé una crisis. Se me juntaron muchas cosas. El tiempo avanzaba pero yo seguí ahí estancado.

Surgió una ocasión, un puesto de trabajo en una cadena de montaje de una fábrica. Este fue el único enchufe que tuve y ¿Más vale esto que nada no?

Levantarse a las 5:15 para hacer mi jornada, que consistía en tareas totalmente monótonas y repetitivas a cambio de la remuneración estipulada por convenio fue mi nueva situación. Era duro pero fue “lo mejor” que hube conseguido después de todo.

Entonces me acordé de mi primer curso de Mindfulness y decidí ponerlo en práctica. No juzgar, mente de principiantes fueron mis primeros pasos y...

¡Eureka! Se me hizo más llevadero. Como un niño pequeño que aprende a andar entre obstáculos yo conseguí que las tareas no me fueran tan tediosas.

Mientras tanto, seguí formándome con cursos tanto personales como profesionales de Mindfulness. Me abrió una nueva forma de vivir la vida y mi situación empezó a mejorar.

Cambié la forma en la que yo vivía vida y al cambiar yo todo empezó a cambiar también. Seguí jodido, pero contento. Empecé a recobrar la ilusión y la energía que perdí.

Cuando me di cuenta y empecé a poner en práctica todo lo que hube aprendido de Mindfulness mi vida cambió.

Decidí seguir con mi formación y replantearme mi vida profesional. Nunca dejé los pocos casos que encontré de psicología o actividades en asociaciones y con el tiempo comencé a encontrarme con un montón de personas que habían pasado o estaban pasando auténticos problemas.

Comprenderlas y ayudarles a resolver sus propios problemas para mejorar su situación y conseguir sus objetivos me hacía sentir satisfecho con mi trabajo.

Así llegó el momento de replantearme mi vida profesional y decidí elaborar un proyecto de negocio serio el cuál pude poner en marcha gracias al apoyo familiar.

Un centro en el que realizar mis actividades y que con el tiempo transformé en mi propia clínica, la Clínica Lafournière y es donde trabajo a día de hoy.

En mi clínica ayudo a las personas a conseguir los objetivos que acordamos con el fin de superar sus problemas. Muchas veces no es fácil y es imprescindible el compromiso con uno mismo para seguir hacia delante.

Mi consejo es que no te abandones nunca y sigas luchando.
Date siempre otra oportunidad.

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